ESPECIAL PETER VON BAGH

Elokuva, ikuisesti

Por Chris Marker

Helsinki, ikuisesti (Peter Von Bagh, 2008)

 

Pocas películas pueden jactarse de tener una secuencia de apertura tan fuerte, y pocos filmes ofrecen un final tan extraordinario. Y de los dos, creo que lo que admiro más es la fluidez del montaje, una forma de saltar en el tiempo de manera que consigue a la vez sorprender y ser perfectamente natural. Esta Helsinki merece estar entre los grandes «poemas urbanos» y para mí se sitúa por encima de Ruttmann, por ejemplo, por una razón: en su Berlin, a pesar de la dedicación social y de la maestría estética, no sentí una familiaridad con la ciudad, con su historia, con sus fantasmas, tal y como encontré en su película. Igualmente, algo que muchos tienen tendencia a subestimar, pero que es crucial para mí: la música. La secuencia del zeppelín transporta una belleza asombrosa, próxima al barco de Fellini, pero creo que no llegaría a ese clímax de emoción si en ese momento la música no trajese esa canción perfecta de melancolía. De su elección de documentos increíbles y de la mezcla infalible de los elementos musicales, del montaje y de las pautas, resulta una película inolvidable. Y cómo desenvolver un lazo fuerte con Helsinki (extraño, si pienso en la brevedad de mi visita en 1952), puedo decir que ésta es la mejor manera de celebrar el Año Nuevo. (Chris Marker)