ESPECIAL CHANTAL AKERMAN

Las cartas de ‘News from Home’, de Chantal Akerman

Por Natalia Akerman
 

En News from Home, Chantal Akerman lee, en off, sobre las imágenes de Nueva York, veinte cartas que su madre le envía a Estados Unidos desde Bruselas. El texto que sigue es la transcripción de esta voz.

Mi querida pequeña, he recibido tu carta y espero que me sigas escribiendo. De todas formas, espero que vuelvas pronto. Espero que todo siga bien y que ya hayas encontrado trabajo. Veo que te gusta Nueva York y que estás contenta. Por tanto, nosotros también estamos contentos, aunque nos gustaría verte pronto. Dinos cuándo piensas volver. Por aquí todo sigue igual, salvo que Sylvaine tiene gripe y se queda en casa y yo no me encuentro muy bien. Tengo la tensión baja y tomo pastillas y vitaminas. Hoy es mi cumpleaños y estoy triste. Es sábado, estamos en la tienda, todo está tranquilo, nos aburrimos. Esta noche iremos a comer con amigos, es todo lo que haré por mi cumpleaños. Pronto es el tuyo, te deseo lo mejor del mundo, bien lo sabes. Escríbeme sobre tu trabajo y sobre todo, sobre Nueva York. Estoy impaciente por tener noticias de ti. Te mandamos abrazos bien fuertes los tres y pensamos en ti todo el tiempo. Tu mamá que te quiere.




Mi querida pequeña, no puedo estar más contenta de tener noticias tuyas, y tan rápido. Me hace un bien enorme leerte. Estoy contenta de que vengas, porque estaba preocupada. Gracias a dios, va mejor. Papá se pone contento cuando le leo tus cartas. Espera que te hagas famosa. Querida, sabes que no te culpamos por haberte ido sin decirnos nada, pero debes tenernos al corriente. Te queremos y pensamos en ti todo el tiempo. Eres nuestro amor. Sueño también contigo. No te imaginas lo que me gustaría verte feliz. Tus cartas me hacen mucho bien. Continúa. Finalmente, querida, te doy noticias nuestras. Papá y yo trabajamos. Se ha acabado el invierno. Empieza el verano. Por el momento, está tranquilo y el clima es suave, esperemos que aguante. Mi salud deja un poco que desear. Fui al médico, porque tenía sofocos que me dejaban sin fuerzas. Pensaba que era cosa de la edad, pero parece que es que estoy débil. Así que tomo vitaminas, siempre lo mismo. Sylvaine también estuvo enferma: tuvo gripe. Hoy ha ido al colegio por primera vez. Papá está haciendo régimen, el doctor le ha dicho que tiene que adelgazar cuatro kilos; está tomando una medicina, no tiene hambre. Y bueno, aparte de eso, todo va bien. Querida, sigue cuidándote, espero que todo vaya como deseas. Y piensa en nosotros, sólo queremos tu felicidad. Te abrazo con todo mi corazón, así como papá, Sylvaine y toda la familia. Tu mamá que te quiere tiernamente.


Mi querida pequeña, te he enviado tus vestidos de verano porque sé que debe hacer mucho calor ahí y que necesitarás vestidos nuevos. Espero que la dirección sea la correcta. Me quedé muy sorprendida, esta semana no tuve noticias tuyas. La semana pasada recibí tres cartas y esta semana ninguna. Por favor, tenme pronto al corriente porque me da mucha angustia (...). Espero que hayas recibido mis cartas, que escribí en cuanto recibí las tuyas. Una vez escribiste «New York 1025» y otra «1027» en el sobre. Dime cuál es la dirección correcta. Por aquí, nada especial. En vacaciones, seguramente nos iremos al mar los fines de semana. Este año no vamos al extranjero. No es el momento. Se podría decir que hay una crisis. Espero que sea algo pasajero, porque sabes que no podemos estar sin trabajar. Mientras tanto, estamos trabajando ya para el invierno (...). Detroit, y también la dirección de una prima de Marie. Su hijo estudia medicina. Dice que podrías ir a saludar a sus padres que viven en el Bronx, a quien ha escrito, porque conocen a un tipo que trabaja en el cine, pero no sabemos más. Bueno, querida, espero que me escribas. No esperes, escribe pronto. Te abrazo mil y mil veces y pienso en ti. Besos de papá, de Sylvaine y de toda la familia. Tu mamá que te quiere.

 


Mi querida pequeña, acabo de llegar de mandar tu ropa de verano a la última dirección que nos has enviado. ¿Por qué has cambiado? Espero que el paquete llegue pronto, ya que tarda ocho días en avión. Pagué aquí, espero que no tengas que pagar nada cuando lo recojas. Es muy complicado hacer el envío. Si necesitas algo, te enviaré algunos dólares en las próximas cartas. Espero que no tengas demasiado calor; sé que no soportas el calor, que siempre te deprimes con el buen tiempo, y sobre todo que no tienes sandalias. Compra unas allí, tienen también buenos zapatos, estoy segura. Y espero que esta vez pases un buen verano. Querida, las primeras semanas estuve contenta de recibir tus cartas, y ahora recibo solamente una por semana. No seas perezosa a la hora de escribirme, no puedes imaginar hasta qué punto me hace bien (...). Estamos orgullosos de ti porque consigues salir adelante. Sólo tengo miedo de una cosa, que salgas sola por la noche. Nueva York es muy peligrosa, sé prudente. Prométemelo. Aparte de eso, nos vamos tres días a Knokke para descansar un poco ya que, como siempre, estoy agotada. He vuelto a los masajes, espero que me vaya mejor. Sylviane está en plenos exámenes, es inteligente, espero que apruebe. Querida, te abrazo muy fuerte, papá habla de ti a todo el mundo (...). Escribe mucho. Besos de toda la familia. Tu mamá que te quiere y que piensa en ti. Escribe pronto una carta a tía Sonia, por favor.

 


Mi querida pequeña, acabo de recibir tu carta y te aseguro que estaba muy preocupada, desde hace dos semanas no recibía ninguna carta ni tampoco llamadas de teléfono. Supongo que has recibido el paquete con tus vestidos de verano. Deberías escribirme enseguida para saber si los has recibido. No he tenido noticias tampoco de Colette, enviaré cada vez que pueda algunos dólares con las cartas y me responderás directamente si los has recibido. ¿En qué consiste tu trabajo en el restaurante? ¿No es demasiado duro? (...) Sobre todo estoy contenta de que estudies inglés. Siempre podrá servirte. A pesar de todo me gustaría tanto verte. Te echo tanto de menos mi amor. Sylviane también te echa de menos. Sueña con la noche en que vuelvas. Te echamos de menos, es duro. Esta noche, sábado, simplemente vamos a salir con amigos. Todo el mundo está cansado. Dany, el hijo de Gilda te saluda. Lo vimos en el baile del Círculo. Nos divertimos mucho (...).  Aparte de eso, me da pena de Lydie. Está sufriendo por Jean-Pierre. Está con una mujer y le ha dicho que quiere divorciarse, pero no enseguida, fíjate. Vive esperando la debacle. No sabe muy bien qué hacer (...). Querida, te lo suplico, escribe mucho, y dime pronto si has recibido el paquete. Te mandamos abrazos muy fuertes y nos preguntamos si volverás pronto. Besos de papá, Sylviane y mamá, de toda la familia así como de Dati y Jonathan. Escribe pronto. Tu mamá que te quiere.

 


Mi querida pequeña, me sorprende mucho no tener noticias tuyas. La última carta era de hace diez días. Me pregunto qué ha pasado, sobre todo porque yo respondo inmediatamente y metí veinte dólares en la carta. Espero que la hayas recibido. Escríbeme pronto con tus noticias porque sabes que las espero impacientemente. Vivo al ritmo de tus cartas. No me dejes sin noticias. Sonia también pregunta por ti, escríbele algo, por favor. Querida, por aquí nada especial, el verano es extraño, no hace calor pero anuncian altas temperaturas para los próximos días. Los negocios van bien. Papá está preocupado sobre todo porque ha pedido un gran préstamo; y yo me aburro en la tienda. Sylviane ha terminado por fin sus exámenes. Viene a acompañarme. Todo el mundo está igual, así que esperamos. Esta noche, no hacemos gran cosa ya que Thèrese también está enferma, así que pasaremos a la noche delante de la televisión, como siempre. Querida, pensamos mucho en ti y esperamos que todo vaya como deseas, y sólo te pedimos una cosa: que no te olvides de nosotros. Escribe. Miles y miles de abrazos. Papá, Sylviane y tu mamá que te quiere.

 


Mi querida pequeña, acabo de recibir tu carta después de haber enviado el mismo día otra, asustada por no tener noticias tuyas. Estoy contenta de saber que vas bien. Que todo va como quieres. Esta vez pasamos de una carta a otra. Entiendo que estés ocupada, pero eso no debe impedirte escribirme porque es todo lo que me queda. Por lo que me escribes no tienes intención de volver pronto. Se vuelve largo,  te echo mucho de menos. Este domingo, hemos celebrado el cumpleaños de (...) -toda la familia estaba aquí menos tú. Hemos hecho fotos, te las enviaré cuando estén listas. Vas a ver lo bien que habla, y lee un poco. Es grande y hermosa como el sol (...). Se lanzó a los brazos de papá y ya no le dejó en todo el día. Para Lili también es triste. Habría querido tener a un niño tan joven. Ahora, no es fácil volver a casarse, y en Bruselas, sobre todo. El 10 de julio celebramos el cumpleaños de Sylviane, de nuevo sin ti. Empiezo a estar cansada. Perdona, divago, pero que estés contenta es lo principal. Termino abrazándote una y mil veces. Y papá también, te abraza muy, muy fuerte. Y espero verte pronto. Tu mamá que piensa en ti y te quiere.

 


Mi querida pequeña, acabo de recibir tu carta tan esperada y estoy contenta por ti y porque hayas terminado tu trabajo y te guste tanto Nueva York. Cuando se lo digo a la gente se sorprenden. Todos dicen que es un infierno y que es inhumana, pero quizá no la conocen de verdad y la juzgan demasiado deprisa. Me cuentas que te has mudado a un hermoso apartamento, espero que no esté en un barrio peligroso y que no sea demasiado caro. ¿Cómo te las arreglas con el alquiler? Ayer domingo, nos invitó Sonia. Nos trataron muy bien, fueron encantadores y pasamos una hermosa noche. Habían otras personas a las que no conocíamos; les invitamos este jueves, así las cosas cambian un poco. Lo único es que papá está muy cansado durante la semana. Duerme mal por la noche. Se despierta hacia las cuatro de la mañana y no consigue volver a dormirse, está demasiado preocupado. Por eso quiero que se distraiga. Yo estoy mejor. Ya ves, si no es una cosa es otra. Nunca podemos estar tranquilos. Sylviane se ha convertido en una joven grande y bonita. Lo único es que tiene un carácter indolente. Pero puede que cambie más adelante, si no será como mi hermana Dahlia, pero no creo. Desde hace cuatro días hay canícula, espero que no dure demasiado. Te envío una foto del cumpleaños de Judith. No hagas mucho caso a cómo salgo, doy miedo (...). Me gustaría que también te hagan una foto para ver cómo estás ahora. Bueno, querida, te mandamos un abrazo muy fuerte, papá, Sylviane y toda la familia, Y yo, que te abrazo tiernamente esperando verte muy pronto. Tu mamá que te quiere.

 


Mi querida pequeña, tengo ganas de abrazarte y estrecharte muy fuerte en mis brazos. Por fin (...) te ha escrito una carta, espero que la recibas y que llegue una respuesta a su antigua dirección. Escríbeme también. Te pregunto por enésima vez si has recibido los veinte dólares en la carta que te mandé hace un mes. Además tengo que saber otras cosas. Al final me enfado. Me escribes pero nunca respondes a mis cartas. Se vuelve molesto. Cuento contigo esta vez. ¿Cómo va ahora? ¿Trabajas de nuevo? Y donde vives, ¿qué pagas? ¿En qué consiste? Hazme caso y ve a ver a tu tío Touleg de vez en cuando, aunque esté en el fin del mundo. Recibí el anuncio de Éric y Chris sobre el nacimiento de su hija. Deben estar muy contentos. Hace tanto tiempo que querían un niño y que no llegaba. Chris dice que no se va a quedar ahí. Por nuestro lado nada nuevo. Celebraremos el cumpleaños de Sylviane en familia; sólo nos faltas tú (...). No quiero que vengas y lo lamentes luego. Pero por ahora no veo nada concreto, sin duda todavía es demasiado pronto. Si alguna vez te falta algo, sabes que haré lo imposible por ti. Llamaré a Marilyn y le daré algo para ti. Llamó la semana pasada y dijo que ya no le gusta su trabajo, que hizo todo para (...) un poco bruta porque prepara su situación. En fin, es cosa de ella. Así que le daré algo para ti si me escribes y me dices que quieres que lo haga. Te pido una cosa, escribe lo máximo posible. Es todo lo que cuenta (...). Papá se pone tan contento cuando llego a la oficina y me dice: «Hay una carta de Chantal». No te lo puedes imaginar. Y los amigos, todo el mundo pregunta por ti. Ya sabes, querida, te abrazo con todo mi corazón y pienso en ti todo el tiempo, al igual que papá, Sylviane y toda la familia. (...) Besos grandes de tu pequeña mamá.

 


Mi querida pequeña, recibí bien tu carta y te pido perdón por no haber respondido en el mismo día. También recibí tu guión. Está muy bien escrito pero ya conoces mi gusto: me parece triste y lúgubre. Sin duda es lo que quieres: la tristeza de esa gente que vive miserablemente. En todo caso, es muy social. Espero que sea como tú deseas, muy hermoso. Hay que despertar la conciencia del mundo ante todos esos problemas de esta época, la miseria es enorme, y vosotros, los jóvenes, la veis mejor. Querida, te envío con esta carta veinte dólares. No me atrevo a enviar más, pero Marilyn tendrá otros para ti. Le daré lo que pueda, bien lo sabes. ¿Te puedes creer que papá ha soñado contigo esta noche? Se quedó muy inquieto, porque le pedías socorro en su sueño y luego desaparecías. Ha estado todo el día terriblemente triste, y el calor es muy pesado. Ya no sabía qué inventar para hacerle pasar el rato. Escríbenos con tus noticias. ¿Va todo bien por ahí? Me ha pasado su angustia. Mi amor querido, si supieras cómo te queremos. Cuando papá habla de ti, lo orgulloso que está de su hija. No te lo puedes imaginar. Nos gustaría que volvieras pronto, naturalmente, y si tuviera los medios iría a verte. Pero para eso necesitaría ganar la lotería. Ya sabes cómo va. Trabajamos, siempre es duro. Papá es demasiado honesto y siempre se deja engañar. Tenemos de nuevo un cliente, nos debe trescientos mil francos. Ha quebrado. Así que otra vez hemos perdido dinero. Ya ves cómo son los negocios. Pero mientras tengamos salud, todo irá bien. Tenemos una hermosa colección y espero que este año la estación vaya mejor. Por otro lado papá se ha puesto en contacto con la compañía de crédito. Así que cubrirá un 80 % de las quiebras eventuales de los clientes, ya se volvía imposible (...). No debería entristecerte con estas cosas. De todas formas, no deberías estar triste, sabes que no nos desanimamos. ¿Te puedes creer que papá está buscando un pequeño terrenito para construirnos una casa? Está soñando. En cuanto sea posible, lo haremos. Pero primero hay que vender el apartamento (...) y lo demás, mientras tanto pediremos algo prestado como siempre. Estaría muy contenta de tener una pequeña casa con un trozo de jardín. En fin, ya veremos. Mi querida pequeña, escribe todo lo que puedas. Danos noticias tuyas. (...). ¿Es realmente cierto? Es tan formidable que no me atrevo a creérmelo. Es realmente formidable. Querida, te mandamos abrazos bien fuertes los tres y esperamos tus noticias. Escríbenos, te lo suplico.

 


He recibido bien tu carta y me apresuro a responderte. Estoy muy contenta de que hayas recibido los veinte dólares, pero también envié un cheque de cien dólares que espero que hayas recibido. Lo envié con una carta a la nueva dirección. Espero que lo hayas recibido bien. Te enviaré algo cada vez, porque Marilyn no se va todavía (...). Le llamé por teléfono, se ha retrasado por el trabajo de Michel. De todos modos, si me escribes confirmando que has recibido el cheque, te mandaré otro. Pero querida, estoy contenta de que estés bien y de que todo vaya bien. Nos tranquilizas, tu carta me hace bien. Lo único es que el dinero te tiene que durar tanto tiempo, espero que te las arregles. En cuanto tenga noticias te enviaré algo, pero siempre me da miedo de que la carta se pierda. Si Colette va a verte, quizá podría pasar por Bruselas. Así podría darle algo más. ¿Te puedes creer que vamos a dejar el local de Tournai? No aportaba nada y daba trabajo. Estaba todo el día corriendo, no podía más. Vamos a hacer liquidación. Espero que salga algo. Por el momento no me siento muy bien, es el momento en que lo paso mal en verano. Estoy cansada, no tengo fuerzas. Puede que me vaya algunos días a descansar aprovechando las vacaciones. Lili recibió tu carta y te la agradece. Te responderá pronto. ¿Has escrito a Sonia y a Aïda? Mi querida pequeña, te mando miles de abrazos. Y papá y Sylviane también, además de toda la familia. Escríbeme pronto, mi amor. Tu mamá que te quiere y piensa en ti.

 


Mi queridísima pequeña, he recibido bien tu carta, me ha encantado. Estoy contenta de que hayas recibido el dinero, porque no estaba muy segura sobre la dirección. Sobre todo porque no sabía si te habías mudado ya. He estado muy triste, porque papá ha estado malo. Tenía un absceso en la garganta y mucha fiebre. Nos hemos quedado en casa y le he cuidado lo mejor que he podido. Y ayer el absceso reventó por fin. Empieza a estar mejor. Estoy más tranquila, porque ha sufrido mucho. Gracias a dios, va mejor. Mañana irá a la oficina, cuando no está allí es un desmadre. Ahora so yo la que está terriblemente cansada, la cabeza me da vueltas. Aparte de eso, va bien. Pauline va a casarse el 25 de agosto, estamos invitados. Pero no iré, enviaré un telegrama. ¿Cómo te va a ti? No estoy tranquila. Estás sola. Escucho tantas cosas que me gusta imaginar que estás en casa (...). Cuídate bien. Me gustaría verte bonita y feliz. Mi querida pequeña, te mando otros veinte dólares con esta carta, espero que te portes bien. Papa te escribirá en la siguiente carta, ya que todavía está débil, pero te manda un abrazo muy, muy, muy fuerte y piensa en ti, y se preocupa cuando te imagina sola. Te mandamos un abrazo muy fuerte. Sylviane también. Tu mamá que te quiere.

 


Mi queridísima pequeña, he recibido bien tu carta tan esperada, pero era tan corta que sigo con hambre después de tanto esperar. Sé que estás muy ocupada, pero piensa en escribirnos lo más a menudo posible y cuenta más cosas. Y sobre todo, dinos si va bien y si estás bien. Por aquí nada especial. Papá se ha recuperado bien del absceso y a mí no me ha dado tiempo a respirar después. He vuelto enseguida a la tienda. Qué quiere, hay que trabajar. Pero como es duro, Lydie vendrá a trabajar por las mañanas y yo no iré hasta mediodía, ya que no puedo con todo. Dany ha aprobado los exámenes. Tiene su diploma. Creo que irá a París a estudiar fotografía. Le gusta eso y sus padres se han hecho a la idea, por fin. Es mejor que nada. Evidentemente, habrían preferido otra cosa. Todavía no les he visto, porque acababan de llegar de vacaciones y han estado en España. Me llamaron por teléfono cuando llegaron. Ha hecho un calor horrible, todo el mundo estaba loco. No volverán. Todo el mundo pregunta por ti. Bueno, querida, sigue portándote bien. Te mando un abrazo de todo corazón, así como papá, Sylviane y toda la familia. Tu mamá que te quiere con ternura.

 


Mi queridísima pequeña, he recibido bien tu carta y te pido perdón por no haber respondido el mismo día. Marilyn también ha llamado por teléfono para decirme que ha recibido una carta tuya y que todavía no podrá ir a verte. Me ha parecido que su voz estaba triste. Pero me ha dicho que no, que todo iba bien. Me cuentas que has cambiado de trabajo. ¿En qué consiste el nuevo trabajo? Espero que sea interesante, pero sobre todo que no estés muy cansada. Espero que puedas tirar adelante con el dinero porque este mes no puedo mandarte nada. ¿Es un trabajo para mucho tiempo? No me cuentas nada de Touleg y él no escribe. Ve a verle de vez en cuando, le gustaría mucho y al fin y al cabo forma parte de la familia. ¿Te puedes creer que Alice, la hija de Irène, se casa el mes que viene? No adivinarías con quién: el hijo de Jacques y Sylvie, Gilbert. No es guapo, pero es muy amable. Alice está muy contenta por su hija. Fue un flechazo. Y como los padres de Gilbert tienen dinero, le han comprado ya un apartamento en Altitude 100. Así que el mes que viene iremos a la fiesta de compromiso. Querida, hace tanto tiempo que no te veo. Hablamos todo el tiempo de ti en casa. Papá también me ha dicho que no puede más, que le hagas caso. Pero si crees que todavía debes quedarte un tiempo más en América, hazlo como creas y llevaremos como podamos nuestra impaciencia, pero se está volviendo bastante largo. Aparte de eso, nada nuevo, estoy preocupada por la tía Nadia, que no se encuentra bien. Cree que tiene algún problema de mujeres. Esta semana va a ir de nuevo al hospital para ver qué tiene. Bueno, puede que no sea nada. Querida, me despido mandándote un abrazo muy fuerte. Y papá también, te abraza muy fuerte. Espera verte pronto. Tu mamá que piensa en ti y que te quiere con ternura.

 


Mi queridísima pequeña, no puedo estar más contenta de haber recibido noticias tuyas tan rápido. Esta vez no me has hecho esperar y me siento mejor. Pero no me has dicho si piensas quedarte en Nueva York o volver pronto. Si supieras lo que te echo de menos. Pero de todas formas, haz lo que quieras. Ya no estoy triste cuando pienso que no volverás, porque sólo quiero tu felicidad y no quiero ser una madre egoísta. Todavía no me has enviado las fotos. Piensa que me encantaría verlas. ¿Te puedes creer que Lili se ha peleado con Alain? Es lo que dice. No es para ella. Te escribirá en cuanto tenga tiempo, pero te manda abrazos. Como siempre, me duelen los dientes; el 22 tengo cita para que me arranquen dos de los de arriba. No hay solución ni remedio. Aparte de eso, me siento un poco mejor. Toco madera. Y la tienda ha remontado un poco. Los clientes vienen todo el tiempo y los artículos gustan mucho. Papa tenía razón, es mejor trabajar (...) vino el domingo y dejó a Daphne con la tía (...). Le vi ayer por la noche y está estupenda, es muy inteligente. Ha crecido mucho. Lleva los pantalones que le enviaste. Querida, te lo suplico, escríbenos pronto y envía las fotos. Te mandamos abrazos los tres, muy, muy fuertes. Besos de papá, Sylviane y de toda la familia. Tu mamá que te quiere.

 


Mi queridísima pequeña, esta vez has tardado mucho en escribir. Te lo ruego, querida, no me dejes tanto tiempo sin noticias; sabes lo importante que es para mí. Sobre todo porque me sentía sola toda esta semana. Papá tuvo que irse a Italia y Sylviane está en el campo. ¿Cómo vas? Me cuentas que trabajas, pero no me dices en qué consiste. No sé si sigue siendo lo mismo. No lo he entendido bien. Estoy contenta de que tengas tantos amigos, no me gusta imaginarte sola. Aquí todo va bien. Papá ha vuelto contento de Italia, ha tenido que correr mucho, pero ha ido bien. Y yo me fui con las tías. No estaban nada mal. (...). La tía Nadia ya no está enferma, y el clima era verdaderamente agradable. Me sentó bien. Y papá también estaba relajado y contento. Sólo nos faltabas tú. Papá ha encontrado el terreno para nuestra casa, está contento, va todo el tiempo a ver al arquitecto y quiere que hagamos un pequeño apartamento para ti encima de la casa. Así, cuando vuelvas, podrás vivir ahí y estarás tranquila. Estoy contenta por la casa, pero me dan miedo los préstamos. Pero papá está tan contento que intento no pensar en eso. Espero que todo vaya bien. Querida, escríbeme, es todo lo que te pido. Te abrazamos muy, muy fuerte. Besos de papá, Sylviane y toda la familia. Tu mamá que te quiere.

 


Mi queridísima pequeña, he recibido bien tu carta y me apresuro a responderte. Estoy contenta de que te vaya bien. También tengo noticias de Éric. Me llamó cuando volvió de Nueva York. Es muy amable por su parte, me tranquilizó mucho. Me describió tu casa. Me dijo que se te ve bien y que te has vuelto ordenada, pero nada de tu regreso. Bueno, no te pido nada. ¿Sigues trabajando? Estoy contenta sobre todo de que aprendas inglés. Ahora comprendes todo de verdad. Debes sentirte menos extranjera. Durante los dos días de huelga, papá me obligó a ir al mar, pude descansar bastante. Me hizo un bien increíble y vimos allí a todos nuestros amigos, por casualidad. Aparte de eso, nada nuevo (...) Vi a Claudine y Daniel. Espera su bebé para febrero, le hemos preguntado pero todavía no se sabe. Está muy contenta, tendrá que parar de trabajar. En el fondo, lo prefiere. Mi querida pequeña, te mando miles y miles de abrazos. Y papá, y Sylvaine y toda la familia. Escribe pronto, mi amor. Tu mamá que te quiere con ternura.

 


Mi queridísima pequeña, ya estaba preocupada por no tener noticas tuyas cuando Claire llegó con una carta que le dio una amiga que volvía de Nueva York. También le di algo para ti que te llevará cuando vuelva a América. No es gran cosa, porque no me dio tiempo a ir a comprar, porque estoy verdaderamente ocupada con la tienda. A veces me sofoco, pero no debo preocuparme, porque hay días que me gusta mucho ir. Querida, no debes ponerte triste cuando te pregunto que cuándo vuelves. No puedo evitarlo. Pero sabes perfectamente que si me dices que estás contenta, entonces yo también lo estoy. Lo único: danos noticias más a menudo. Te lo pido. Siempre cuentas lo mismo y tengo la sensación de que no dices nada. ¿Cómo va tu trabajo? No vas a cambiar otra vez. ¿Tienes amigos allí? Papá está preocupado porque te imagina sola, pero yo confío en ti. Fuimos  a la cena de compromiso de la hija de Irène con Gilbert. Estuvo realmente bien. Bailamos, Dios mío, hasta las tres de la mañana. Las cosas cambian un poco. Papá también estaba muy bien. ¿Te puedes creer que Freddy se ha puesto malo? Una trombosis. Está en el hospital. Nos da mucha pena, porque lleva mucho tiempo, y además no puede hablar, fíjate, pero creo que se recuperará. Lo único es que lleva tanto tiempo que ya no volverá a ser como antes y no tiene a nadie que pueda ocuparse de él. Lili sigue sin hablar a Alain, esta vez ha acabado bien. Bueno, por aquí todo sigue igual, espero noticias tuyas. Querida, te mandamos abrazos bien fuertes. Tu mamá que te quiere. P.S. (...) no tengo nada de paciencia en este momento. 

 


Mi querida pequeña, acabo de recibir tu carta y te aseguro que estaba muy preocupada. Desde hace dos semanas no recibía una sola carta. Y por fin me ha llegado la carta y las fotos, que son muy bonitas. Eres realmente fotogénica. Se las he enseñado a todo el mundo. Papá también te ve muy guapa, el pelo largo te sienta muy bien. Lo único es que me han dado aún más ganas de verte. Espero que todo vaya bien por ahí, por aquí todo va supertranquilo. Papá ya está de vacaciones. Este año las ha cogido muy tarde, y viene a la tienda conmigo, así que nos ayudamos (...). Antiguamente iba mejor. Pero es mejor que quedarse en casa. Yo estoy cansada otra vez, aunque acaban de hacer una serie (...) pero de todas formas no me quejo. La semana que viene nos vamos unos días al mar para aprovechar lo poco que queda de verano. Pronto habrá que volver a clase: Sylviane está muy animada, va a cambiar de colegio. Y esas son todas las novedades. Escríbeme sobre tu trabajo y todo. Y escribe a Sonia, por favor. Te mandamos abrazos muy fuertes los tres y pensamos en ti todo el tiempo. Tu mamá que te quiere.

 


Mi queridísima pequeña, una hermosa sorpresa me esperaba ayer cuando volvía, tu carta. Parece que estás contenta. Leí tu carta a papá enseguida y le hizo estar contento todo el día, y a mí también, no imaginas cuánto. Aquí llueve todo el tiempo, eso no me sienta bien: vuelvo a encontrarme regular. Una bajada de tensión. Por la mañana me siento como si estuviera muerta y por la noche estoy mejor, pero es papá quien está cansado. Papá dice que debo cambiar de médico, y Sylvaine está muy simpática ahora, me ayuda mucho. Nos entendemos bien (...). El domingo, estuvimos con Juliette y Simon. Nos divertimos mucho. Papá estaba de muy buen humor. Nos sentimos bien. Le conté enseguida que haces cine. Su hija quiere ser actriz, pero cecea. Parece que se puede controlar. En el peor de los casos (...).

La banda sonora de News from Home incluye el ruido ambiental de la circulación neoyorquina y la voz en off de Chantal Akerman, a veces recubierta por los sonidos, que hacen que ésta resulte parcial o completamente inaudible. Los puntos suspensivos entre paréntesis incluidos en el texto señalan esos momentos de desaparición de la voz.

Transcripción realizada originalmente por Brigitte Dauge
por sugerencia de Chantal Akerman
y publicada originalmente en
Bandes(s) à part, Bobigny, 25, 2014,
Le Magic Cinéma, 2014.

Traducción del francés de Francisco Algarín Navarro.