ESPECIAL KLONARIS & THOMADAKI

Cine ritual, cine de encuentros. Entrevista con Maria Klonaris y Katerina Thomadaki

Por Monique Monory


Maria Klonaris en Unheimlich III : Les Mères.
© Klonaris/Thomadaki


Monique Monory: Me gustaría que habláramos de la noción de interior en vuestro trabajo. Particularmente, en una película como Unheimlich III : Les Mères. Lo que me sorprendió es que estuviera rodada en exteriores, vemos paisajes, vemos varios personajes, es una apertura en relación con vuestras películas precedentes, rodadas todas ellas en el interior, en un fondo negro, con sólo vosotras dos o como mucho una tercera protagonista. Pero al final, nos damos cuenta de que seguimos estando en un interior. Se trata del regreso a los orígenes, al país maternal y también a la madre. Por lo tanto, es una búsqueda del interior, quizá incluso una confrontación.

K.T.: Desde que sentimos la necesidad de filmar en exteriores, nos dimos cuenta de que sólo podríamos hacerlo en Grecia. Y de Grecia elegimos principalmente dos lugares, el mar y las casas en ruinas. Dos lugares en los que persiste la ambigüedad interior-exterior. Lo que más nos fascinó de la arquitectura de las casas en ruinas son las aperturas. Las ventanas, las puertas rotas, sueltas, los techos demolidos, las habitaciones enormes. La simbiosis del interior y de la naturaleza, los pasillos atravesados por el viento, las habitaciones repletas de higueras salvajes que crecen sobre las piedras. Lo real transformado en imaginario. De ahí el interior. De ahí la imagen interior misma cuando todo ocurre fuera. Para nosotros, el paisaje griego es un espejo del interior.

M. M.: El efecto de espejo es una constante en sus películas. Un objeto reenvía a otro, una idea, una imagen reenvía a otra y cada elemento reconstruye su propia historia. Hay todo un trabajo sobre el reflejo.

M. K.: En el plano plástico, en nuestras elecciones de las materias filmadas, privilegiamos el brillo, la transparencia, todo lo que reflejaría la luz. La seda, los velos transparentes, los celofanes, los cristales, el agua, los destellos, los espejos que reenvían deliberadamente la luz sobre el objetivo. El espejo como objeto puede que esté tan presente en nuestras películas porque toda reflexión sobre la identidad sólo puede pasar por el espejo. La mirada en el espejo y la mirada en el objetivo de la cámara instalan el diálogo con una misma y con la que filma. En nuestras películas, durante la mayor parte del tiempo las participantes fijan la mirada en el objetivo. El encuentro de las miradas es fundamental para nosotras.

Maria Klonaris en Unheimlich III : Les Mères © Klonaris/Thomadaki



M. M.: En sus películas hay rituales. Rituales no sólo en el plano de la acción, o del parecido de los objetos, sino también de la organización del espacio o incluso de los movimientos de la cámara –el movimiento circular por ejemplo. ¿En qué consiste vuestra relación con el ritual?

K. T. Creo que ambas tenemos una relación muy fuerte con el ritual. Es algo que está relacionado con nuestros respectivos orígenes –Grecia, Egipto. El ritual para nosotras es una manera de estructurar el inconsciente.

M. M.: ¿Cómo elaboráis las imágenes tan fuertes que forman parte de vuestras películas? ¿Trabajáis directamente con vuestro inconsciente? ¿Tenéis algún método para provocar estas imágenes? ¿Cómo emergen?

K.T.: En principio, no trabajamos de manera consciente con los sueños, aunque cada una tengamos a nuestra manera una relación privilegiada con el sueño. Para mí no tiene interés el proceso de reconstrucción de un sueño mediante el cine, porque se corresponde más con un empeño de recrear algo que con dejar que se cree en el presente. Las imágenes que resultan más fascinantes visualmente se inventan en el momento del rodaje: el esplendor de un rostro dividido por el sol, la explosión de un resplandor inesperado, la intensidad de una mirada.

M. K.: Para activar el imaginario, me pongo en resonancia con la persona que debe ser filmada, con el lugar en el que debe trascurrir el rodaje. Voy dejando que se me descubran los hilos subterráneos que enlazan a esta persona consigo misma y con mi inconsciente, con mi propia historia. Me dejo llevar por la fascinación que las personas o los lugares pueden ejercer en mí. Dicho esto, en el proceso de nacimiento de las imágenes hay un registro que sigue siendo misterioso.

Declaraciones recogidas por Monique Monory en 1983.

Fragmento de una entrevista publicada en Visual,
año 2, número 7, junio de 1983, Turín.

Traducido del italiano por Francisco Algarín Navarro.

 

Katerina Thomadaki en Unheimlich III : Les Mères © Klonaris/Thomadaki