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L'ÂGE D'OR FESTIVAL 2016 (II)

Conversación entre Chick Strand y Gunvor Nelson

Por Chick Strand y Gunvor Nelson




Gunvor Nelson: ¿Cómo te sentiste con la proyección de anoche?

Chick Strand: Cuando te ves en esa posición, con la gente lanzando preguntas y tú respondiendo lo mejor que puedes… Vas a trompicones, y al final casi no te acuerdas de lo que has dicho. Sólo esperas haber dicho lo que querías decir.

Gunvor Nelson: Eres buena respondiendo tranquilamente…

Chick Strand: ¡Pues nunca lo he sido! Me suelo poner muy a la defensiva…

Gunvor Nelson: …Con un toque de ironía y de humor en tus respuestas mientras cuentas tu filosofía y tus historias.

Chick Strand: Bueno, de todos modos… No sé nada de filosofía.

Gunvor Nelson: …O tu personalidad.

Chick Strand: ¡Eso sí! Todo llega con el tiempo, pero no sé qué es lo que quiero ampliar. Tengo la sensación de que tenemos que desempeñar otro papel que nos endosan otras mujeres… A veces… algo que se espera de las mujeres artistas… y eso consiste en hacer películas sobre mujeres y hacerlas de una cierta manera. Realizar ciertas declaraciones. Esas declaraciones se han hecho ya una y otra y otra vez.

Gunvor Nelson: No conozco a ninguno cineasta que, viendo su película, se pueda saber si está hecho por un hombre o por una mujer.

Chick Strand: Claro. En mi caso, simplemente soy una mujer que hace esas películas.

Gunvor Nelson: Es tu mundo particular que queda ahí representado, son tus elecciones. Eso es lo que resulta interesante, y no algún tipo de denominador común que se esperaría de nosotras. Quieren que resuelvas sus problemas.

Chick Strand: ¡Eso es muy interesante!... Y para conseguirlo, me echo el refrito encima, delante de todo el mundo, y así se sienten mejor. Creo que todo eso viene de la enseñanza, donde te encuentras con estudiantes con problemas locos o que necesitan cierta ayuda o apoyo o un poco de simpatía o… Creo que me pongo un poco impaciente cuando trato con estudiantes jóvenes. Hay un conglomerado de recuerdos tan grande… Y evaluamos un montón de cosas… nuestros sentimientos… ¿Cuánta energía creativa tenemos? ¿Es algo que emana de una fuente o hay un límite?

Gunvor Nelson: Creo que el pozo es profundo e insondable… pero, ¿cuánto oxígeno hemos gastado ya… y el corazón?

Chick Strand: Tengo dos trabajos, por eso puedo hacer mis películas. ¡Me estoy volviendo loca! Creo que no hay tiempo para la reflexión… Intento hacerlo, es todo. Toda esa energía que una emplea en los estudiantes… en la enseñanza… En cierto modo, cuidamos de esos estudiantes. Es la locura. No es una locura, es parte de lo que nos convierte en artistas. Pero, ¡ay!, es para volverse loca.

Gunvor Nelson: Si tuviera dinero, probablemente seguiría dando clases, pero no siguiendo una rutina así.

Chick Strand: Es siempre lo mismo, pero es mi elección y seguiré haciéndolo. En parte, es mi alimento.

Gunvor Nelson: Tenemos que confiar en la belleza que hay en ello.

Chick Strand: Claro. Marty y yo solemos hablar bastante de esto, y estamos muy contentos con lo que hacemos y pensamos que estamos haciendo lo que queremos, jugando mucho con ello. Estamos muy contentos. Ansiosos, ansiosos también.

Gunvor Nelson: Tener dos trabajos como tú me volvería loca.

Chick Strand: Totalmente loca. Duran toda la semana, salvo los viernes, pero lo viernes tienes que escribir informes, normalmente, hacer un presupuesto, leer un guión que sabes que vas a odiar, o ir a una reunión de la universidad.

Gunvor Nelson: Empieza a ser demasiado complicado conseguir reunir el dinero para hacer una película…

Chick Strand: Ni siquiera puedo pensar en llamarlo negocio. Nunca conseguiremos recuperar nuestro dinero… y mucho menos, hacer dinero. Dios. Me pongo mala de pensarlo. Es el mismo de embrollos que se arman en Nueva York con toda esa gente que se cree «más papista que el papa», es una especie de «quién es quién» del cine. Puede que me equivoque, pero en el caso de ellos, sus preocupaciones parecen más bien artísticas e intelectuales, mientras que las nuestras parecen más cinematográficas. Pueden no estar de acuerdo y verlo justo al revés.

Gunvor Nelson:¿Artísticas y cinematográficas? ¿A qué te refieres?

Chick Strand: Es una cuestión que se discute sin parar, la «diferencia» entre las películas de la East Coast y las películas de la West Coast… Quizá las películas de la West Coast se pueden comentar de manera más intelectual. Parecen estar interesados en movimientos artísticos y en filosofías que pueden formularse de manera verbal… utilizan el cine como extensión de esas filosofías, como sucede en pintura, etc. Mientras que las películas de la West Coast se comentan desde un punto de vista más emocional… Quizá es como la diferencia entre el lado izquierdo del cerebro de una persona y el lado derecho… El océano está en el lado equivocado de la carretera. Y no me puedes decir que no tiene nada que ver con eso. Vivimos de forma diferente. Muchos de nosotros vivimos en el campo. Vivimos bastante aislados unos de otros porque las distancias son muy grandes. Creo que simplemente somos animales diferentes.

Gunvor Nelson: Nos negamos a que nos pongan etiquetas…

Chick Strand: ¡Lo odiamos!

Gunvor Nelson: …nos resistimos a que el mundo quede separado en claros compartimentos… claramente colocados.

Chick Strand: ¡Lo sé! Por un lado, ése es el placer de hacer películas, te sitúas tú mismo en la historia… Entonces, por qué preocuparse. Esas películas son normalmente aburridas… y no puedo leer sobre ello. Quizá aquí nos preocupamos más por los asuntos humanos. Por Dios, ¡me encanta hacer películas! ¡Me encanta trabajar en ello! Me encanta filmar. ¡Me encanta mirar los rushes e imaginarme el sonido! ¡Es increíble!

Gunvor Nelson: Me siento envidiosa ante aquellos que tienen películas a punto de montar.

Chick Strand: Ohhh…

Gunvor Nelson: Quienes están haciendo los cortes.

Chick Strand: Eso es lo que me vuelve loca. Hace ya casi un año que filmé esta película, y todavía tengo que revelar dos tercios de la película. En total, seis películas. Y es una locura. Tengo como unos 20.000 pies rodados. Están listos para montar.

Gunvor Nelson: Qué lugar tan maravilloso.

Chick Strand: Lo es.

Gunvor Nelson: Una se pone como un demonio.

Chick Strand: Estoy… estoy obsesionada. No puedo parar… me gusta tanto…

Gunvor Nelson: ¿Crees que esa obsesión está relacionada con la edad? ¿No tiene que ver con el tiempo que queda?

Chick Strand: Es parte de ello. Pensar en que el tiempo se acaba. Es complicado desplazarse físicamente.

Gunvor Nelson: ¿Podrías vivir sin el cine? ¿Podrías pintar entonces?

Chick Strand: Sí, podría… siempre hay algo, incluso la jardinería, aunque el cine es lo mejor, porque lo engloba todo. El tiempo… la música… la pintura en cierto modo… la escritura… la fotografía. No sólo estaría perdida, sino totalmente perdida sin el cine. Mi vida… la calidad de mi vida es lo más importante. Es la servidumbre, el trabajo no productivo lo que nos vuelve loca.

Gunvor Nelson: Utilizaste material de esa película filmada en un matadero, Le Sang des bêtes. Es un material que procede de una película muy hermosa hecha por un gran artista; hace mucho tiempo que no veía algo así.

Chick Strand: Sí, te entiendo. Creo que siempre puede haber una manipulación en el arte.

Gunvor Nelson: No me gustaría que la gente utilizara mi material para hacer otra película.

Chick Strand: Sí, sí… eso tiene sentido, claro. No sé cómo me siento respecto a eso.

Gunvor Nelson: Confieso que he utilizado fragmentos y piezas musicales de otras personas.

Chick Strand: Claro, sé que es complicado establecer una separación… que esté realmente clara. Voy a intentar hacer mi propio sonido. Estoy intentándolo.

Gunvor Nelson: Probablemente, habría utilizado sonidos más abstractos para las películas que proyectaste anoche. En muchas ocasiones, la música distrae cuando ves la película. Sucede por ejemplo en Kristallnacht, que para mí es una película fantástica en lo visual, aunque la banda sonora fuera más abstracta, los tambores del final son muy inquietantes y me impiden centrarme en la imagen. No quería distraerme.

Chick Strand: Ése es otro de los problemas del cine, tener que hacerlo todo. Ahora, me gustaría poder controlar mi propia relación entre el sonido y las imágenes. Me gustaría poder crear mis propios sonidos, en lugar de tener que adaptar material que no me gusta en realidad. No tenía acceso a un equipo como el que necesito. Pero ahora sí.

Gunvor Nelson: Normalmente, es la música «música lista» la que me desconcentra. Además, muchas veces no tengo la referencia cuando veo tus películas. Me pregunto de dónde viene esta pieza de jazz o qué significa. No conozco su simbolismo.

Chick Strand: Me gusta mucho jugar con el sonido, trabajar con él y desarrollar mi propio estilo. Ya sabes que todavía somos principiantes… ésa es la urgencia, darnos cuenta que hemos hecho veinte cortos, veinte películas en conjunto. ¡Queda mucho por hacer! Estamos empezando, solamente… simplemente aprendiendo.

Gunvor Nelson: ¡Pero piensa en cuántos fotogramas!

Chick Strand: Eso ayuda.

Gunvor Nelson: Eso ayuda.

Chick Strand: Es increíble. Me siento como si aún estuviera aprendiendo a dibujar en un bloc.

Gunvor Nelson: Pero eres bastante hábil.

Chick Strand: También se trata de ser perseverante, de ser capaz de ver, de ser capaz de montar, de ser lo bastante implacable y de saber mantener esa decisión. Y también de ser constante y fuerte, y de aguantar hasta el momento oportuno. Es un proceso de aprendizaje sobre cómo ver.

Gunvor Nelson: Se trata de aprender a elegir, de aprender a confiar en tus propias elecciones. Es peligroso también ser demasiado hábil, demasiado impecable.

Chick Strand: Es el otro extremo, sí. Porque mientras que aprendemos a ser pacientes y a no comprometernos, tendemos también hacia ello, a aspirar hacia lo impecable.

Gunvor Nelson: Tus últimas películas tienen capas de polvo. 60

Chick Strand: Son esas copias… no puedo creerlo (risas). Las primeras copias eran terribles. Lo hice en un laboratorio, me corría prisa. El chico que trabajaba allí dijo que lo haría en 7260, yo no tenía ni idea de aquello. Dijo que quedaría maravillosamente bien, creo que no tenía la menor idea sobre cuál era el tiempo de exposición adecuado. Pero ha quedado con mucho contraste, las copias tienen tanta luz que tuve que tener una impresora óptica en lugar de una impresora eléctrica, que cuesta 600 dólares. No limpió la película antes de hacer la copia. No hizo un chequeo de la copia y se fue rajando… Pero tuve que usarla. Mientras tanto, llevé todo a otro laboratorio, pero eran tan lentos que no tuvieron las copias listas para la proyección. Por eso la banda sonora era terrible, porque aunque las copias están impresas con mucha luz, han quedado esos silbidos, y de repente se escucha una especie de… «¡Oye!». Ese tipo de cosas. Pero no quise decirlo en la sesión, porque eso sería una especie de excusa y bueno, simplemente…

Gunvor Nelson: Bueno, iba a decir que era bonito verlo, porque al mismo tiempo era y no era perfecto.

Chick Strand: ¡No puedes ser perfecta! Me gusta ese lado, y creo que si las cosas se vuelven demasiado lisas y se pierde la sustancia, tiene que haber una cualidad diferente para esa sustancia. No sé. Lo que también es muy complicado es darse cuenta, conforme se avanza, de que la película va más allá de nuestros sentimientos. Simplemente, es hacer cine. Pero las películas de este tipo, perfectas, son las que suelen entrar en los circuitos, son las películas sobre las que se escribe, sobre las que se habla en Nueva York. Esas películas se convierten en una especie de estandarte, es como si dieran martillazos, es complicado sobrellevar todo eso.

Gunvor Nelson: No suelo tener ese feedback muy a menudo cuando hago una película… es nuevo para mí.

Chick Strand: Sí, da miedo.

Gunvor Nelson: Y cuando trabajas durante dos años en una película, tu cabeza no está para nada en la película, sino en las cosas que la rodean, por lo que…

Chick Strand: Cuando la película está acabada el resto tiene más sentido.

Gunvor Nelson: Sí. Y como ya está acabada, no puedes hacer gran cosa.

Chick Strand: Sí, lo sé, pero todo está ahí, todo persiste de alguna manera. Es una auténtica locura. Para mí es muy complicado salir y decir a la gente: tengo una nueva película… Todo ese tipo de cosas propias de la sociedad occidental. Pero estoy pensando muy seriamente en imprimir un pequeño folleto y enviarlo a todas partes donde esté la Filmmakers Newsletter. Pero no sé qué motivación tengo para hacer todo eso. He estado intentando solucionar el problema. No me gusta tener que encargarme de ello a demás de hacer películas o leer sobre cómo lo hacen otras personas o preocuparme por si voy a tener reconocimiento o no o cosas como ésa… porque eso puede ser realmente mortal. Y por el otro lado, me gusta viajar y enseñar mis películas. Me lo paso bien. Me gusta el aspecto performativo de todo ello, el lado teatral. Pero también he intentado apoyar, desde los comienzos de Canyon Cinema, todo el movimiento, en términos generales.

Gunvor Nelson: Yo soy muy pragmática. Suelo viajar con las películas que se suelen alquilar más, con las que puedo ganar más dinero… Dinero para poder filmar… Es una perspectiva diferente. Es como saltar hacia otro mundo y luego volver a tu sitio de nuevo.

Chick Strand: …Y ver lo que pasa… ver lo que la gente está haciendo… lo que está pensando. ¿Dónde más vamos a viajar? ¿Vamos a vivir una aventura?

Gunvor Nelson: …Pero cansa mucho si se hace muy a menudo. Lo que me provoca cierta confusión viendo tus películas es que hay una conexión inherente en ellas, una similitud entre algunas cosas filmadas, que van apareciendo en diferentes películas.

Chick Strand: Veo todas esas películas como partes de una sola, veo todo eso al mismo tiempo, incluso cuando trabajo con foud-footage.

Gunvor Nelson: Me cuesta bastante distinguir una película de otra, incluso aunque se titulen de forma diferente. Para mí sería más sencillo si tuvieran un solo título y luego algo así como movimiento I, II, III, IV, etc., y quizá subtítulos.

Chick Strand: Después de acabarlas me di cuenta de que había algunas conexiones. Debí haberme dado cuenta, ya que los hice en la misma época. No los veo tan relacionados.

Gunvor Nelson: Oh, claro.

Chick Strand: Veo elementos que se pueden asociar, pero por ejemplo, me gusta separar la película dedicada a Anna Frank, porque trata de un aspecto diferente de mí. Es bastante gracioso decir que las veo como una sola película, pero es verdad que se pueden ver de esa forma. Me pregunto si será igual en el caso de las nuevas películas que estoy haciendo.

Gunvor Nelson:¿Todas ellas se han filmado en México, en color?

Chick Strand: Todas ellas se han filmado en color. Una, dos, tres, cuatro… todas filmadas en México. Una se rodó en Vermont, Santa Fe y México. Otra se rodó en Los Ángeles… y otra es Los Ángeles en sí misma.

Gunvor Nelson: Yo suelo hacer las películas de una en una y no he hecho demasiadas películas.

Chick Strand: Este último grupo… En realidad, estaba centrada en una película. Era Soft Fiction, y filmé, y filmé, y filmé, y me di cuenta de muchas otras cosas. En cuanto a las nuevas películas, tenía dinero y fui a México sin ninguna idea precisa sobre lo que iba a hacer. Me tomé una semana libre, y no pensé en otra cosa que en lo que haría allá abajo… Imagino que es rodar bastante rápido, quiero decir… sobre todo si nos imaginamos que tenemos una semana para imaginar el proyecto. Me llevé 15.000 pies, qué puedes hacer con eso… Es de ser un poco insolente… ¿y ahora qué? Entonces pensé… qué lujo… y empecé a filmar una semana después, sabiendo más o menos lo que buscaba, separando una película de otra. Estuvimos allí durante seis semanas y, claro, las películas fueron evolucionando conforme filmaba. Pero hice todas las películas al mismo tiempo. No sé si voy a continuar mostrándolas como películas aisladas.

Gunvor Nelson: ¿Cómo puedes con todo?

Chick Strand: Es duro. Lo hago así sobre todo por las limitaciones temporales y por el tiempo que me deja libre o no mi trabajo. Y luego, en primavera, sólo tengo que impartir una clase en el Occidental College, en CalArts acabamos un mes antes más o menos, por lo que las cosas se tranquilizan.

Gunvor Nelson: ¿Sólo tienes un curso?

Chick Strand: Luego, doy clases en la escuela de verano. Doy cuatro clases.

Gunvor Nelson: Estás loca.

Chick Strand: Por lo tanto, sólo tengo tiempo libre de julio a agosto, más o menos un mes. He tenido dos trabajos durante tantos años que no puedo creerlo. Hace dos años eran dos trabajos a tiempo parcial en cada lugar, pero ahora uno de ellos es a tiempo completo y otro a tiempo parcial. Si me piden que vuelva a dar clases en CalArts, lo haré durante un año más, para pagar los gastos del laboratorio.

Gunvor Nelson: Si no tienes una beca es realmente complicado hacer películas.

Chick Strand: Es imposible.

Gunvor Nelson: Qué bonito sería ser escritora.

Chick Strand: ¡Aaaaaah! Simplemente tendríamos una máquina de escribir y un poco de papel. A menudo pienso en eso. Te la puedes llevar a cualquier parte.

Gunvor Nelson: Claro. O una pequeña grabadora.

Chick Strand: Sí, pero no sé escribir. Sin embargo, creo que podría hacerlo, porque nunca pensé que pudiera hacer películas, así que podría hacer cualquier cosa, seguramente… Pero no quiero escribir, quiero hacer películas.

7 de marzo de 1980.

Publicado originalmente en MacDonald, S. Canyon Cinema.
The Life and Times of an Independent Film Distributor.
Berkeley / Los Ángeles: University of California Press, 2008.

Traducción del inglés de Francisco Algarín Navarro.