CANNES 2012 (10): V TUMANE, DE SERGEI LOZNITSA, SIGHTSEERS, DE BEN WHEATLEY

Contra una cierta planosecuentendencia del cine de Loznitsa

Por Fernando Ganzo

(read in English)


BONUS: El cuarto partisano (el vodka y las patatas)

Unión Soviética ocupada por los alemanes (adaptación del gran novelista bielorruso Vasil Bykaŭ, de quien ya se adaptara The Ascent, en 1976, a cargo de Larisa Shepitko). Un partisano entra en una casa, allí se encuentra el hombre al que quiere llevarse para ejecutarlo. La razón: fue el único de los cuatro partisanos que no fue ahorcado por sabotear las vías del tren, y los alemanes le dejaron irse «de rositas». Largo plano secuencia de la conversación en la mesa. La mujer del «traidor» se levanta un momento y sale del encuadre, para luego volver con patatas cocidas. Más tarde el traidor se levanta a por vodka. Los movimientos de los personajes se ven respondidos por el enfoque y desenfoque de uno de ellos, dando lugar a nuevos planos dentro del plano, según qué término esté nítido. En otras palabras, un cineasta mirando el mundo.

MALUS: El personaje no es un burro

Al inicio de la película, la escena del ahorcamiento en cuestión. Seguimos a los partisanos de espaldas, camino de la horca. Para evitar mostrarla sin recurrir al montaje, hay que conseguir mirar a otra parte en el mismo plano: la madre de uno de los partisanos se echa a sus pies y un alemán la aleja de un golpe. La cámara sigue el movimiento de la mujer cayendo contra los «espectadores» de la ejecución, y después el de un alemán a caballo, para terminar mostrando los huesos de un caballo muerto en el momento en que oímos caer la trampilla. Buscando una lenta fluidez que cree nuevos planos sin montaje, como en el caso que describí antes, Loznitsa introduce a un nuevo y fugaz personaje: la madre de un partisano al que nunca vemos el rostro (el propio Loznitsa confirmó así en una masterclass en Wiesbaden la justificación de ese personaje que recibe un golpe de un soldado alemán). Sólo para guiar la cámara.

Otro ejemplo: flashback del traidor, que demuestra que no es tal. Los alemanes le dejan ir libre, para su desgracia, pues todo el mundo creerá que es un traidor. La cámara le sigue según abandona el cuartelillo y sale del campamento nazi, sólo vemos su espalda. Composición que identifica al personaje con un burro que ha de tirar de la cámara (en un plano anterior, los personajes cargan con un carro de manivela por la vía del tren, en este caso les vemos de frente: en lugar de tirar de la cámara, la empujan). También puede decirse que es la cámara el burro que sigue al personaje como si éste fuera una zanahoria. Sea como fuere, «el cine de festival» como cine de corral. El personaje sigue avanzando, y poco o nada vemos salvo su espalda hasta que tiene que verse obligado a colocarse frente a los cadáveres ahorcados, para generar el nuevo plano (el de la visión del objeto de su vergüenza).

Por no evitar el ahorcamiento mediante el montaje, nos quedamos sin ver apenas la aparición de un falso personaje, el de la madre; falso pues no es madre de nadie: el partisano ahorcado no existe realmente, es un burro tirando de la cámara hasta encontrar un relevo. Y por no mostrárselo luego a su personaje mediante el montaje, nos quedamos sin ver nada, o viendo un cuerpo absurdo que, de una u otra forma, no es más que un estorbo: o se quita o no vemos a los ahorcados, que era, al fin y al cabo, lo que Loznitsa quería mostrar.

PLUS: La altitud no es ventaja para nadie, más bien es una desventaja para ambos. Lo que ocurre es que para unos lo es más que para otros.

El humor de Sightseers (Ben Wheatley) viene de un cruce de caminos. 1º Si normalizamos la perspectiva de un slasher, como si fuera tan comprensible como la de una comedia romántica, éste deja de dar miedo y empieza a provocar risa, puesto que desde dentro de la pareja, se entiende. 2º Si inversamente añadimos un psichokiller a una comedia romántica, ésta puede saltar por los aires. Como buena comedia romántica, ella es la persona que mejor le puede entender a él. Entender a un psicópata puede suponer llevar su trabajo aún más lejos y que la idea misma de la pareja se tire por un puente. De ese constante cruce de caminos (Edgar Wright es el productor, creo que dando este dato se entenderá mejor a qué me refiero) nacen las mejores bromas. Naturalmente, cuando dos caminos se cruzan, dejan un espacio vacío entre ellos. El problema que este tipo de películas (y no estamos ante una excepción) no consigue resolver es: ¿cómo ocuparlo?



V TUMANE
Sección Oficial
ALEMANIA, HOLANDA, BIELORRUSIA,
RUSIA, LETONIA. 2012. 127’
Director: Sergei Loznitsa.
Guión: Sergei Loznitsa (a partir de la novela de Vasil Bykaŭ).
Fotografía: Oleg Mutu.
Montaje: Danielius Kokanauskis.
Sonido: Vladimir Golovnitsky.
Intérpretes: Vladimir Svirskiy, Vladislav Abashin,
Sergei Kolesov, Nikita Peremotovs, Yulia Peresild.

SIGHTSEERS
Quinzaine des réalisateurs (Proyecciones especiales)
REINO UNIDO. 2012. 89’
Director: Ben Wheatley, Amy Jump.
Guión: Alice Lowe, Steve Oram.
Fotografía: Laurie Rose.
Montaje: Amy Jump, Ben Wheatley, Robin Hill.
Sonido: Martin Pavey.
Música: Jim Williams.
Intérpretes: Alice Lowe, Steve Oram.