ESPECIAL MARIA KLONARIS & KATERINA THOMADAKI

'Nosotras somos las palestinas del cine'

Por Maria Klonaris/Katerina Thomadaki

Maria Klonaris in Double Labyrinthe. ©Photo : Klonaris/Thomadaki

Tras el show del Jeune Cinéma, después del Festival de Toulon, otra vez. Los jóvenes cineastas sienten la necesidad de decir lo que llevan en el cuerpo. Hoy, se trata de dos mujeres cineastas, corealizadoras de una película en super 8 proyectada en Toulon, en la sección «Cinéma Différent». El título: Double labyrinthe. Definen a este mediometraje bastante sorprendente como una «búsqueda de identidad de dos mujeres a través de un ritual de travestismo no realizado por medio del vestido, sino de los gestos, materias y objetos… ». Dos mujeres en busca de su propio comportamiento, mecanismos mentales, su propia poética…Una filma la otra.

Aquí su texto: su exigencia.

                                                                                          Jacques Doyon

Double Labyrinthe, 55 min, super 8, color, es nuestra primera película terminada. El formato super 8 es una elección deliberada: nos permite la realización a dos, del conjunto de las etapas creadoras (concepción, realización, interpretación, iluminación, fotografía, montaje –incluida la producción–) y por tanto de una independencia máxima, así como de un contacto inmediato con el acto creador.

Posteriormente se plantea el problema de la difusión de este tipo de cine.

En Toulon, asistimos a una graciosa feria. Cine de estructuras habituales (sección «Cinéma d’aujourd’hui») y «Cinéma différent», coexistiendo en el mismo marco de forma simultánea. Afluencia de público a las proyecciones de «Cinéma d’aujourd’hui», número limitado de espectadores en «Cinéma différent». Debates y conferencias de prensa en «Cinéma d’aujourd’hui», silencio e indiferencia alrededor de «Cinéma différent». Ruptura profunda entre las dos secciones de la manifestación.

Nos preguntamos cómo pueden coexistir dos tomas de posición, cuando la primera ignora y ahoga a la segunda y esta trabaja con el propósito de hacer explotar a la primera. Citando a Jonas Mekas: «Hasta que nuestro trabajo no sea realmente comprendido,  no podemos mezclarnos con el cine comercial. No queremos estar en el mismo lugar, en los mismos programas. Queremos estar separados y solos para que la gente nos pueda ver de forma mas clara».

Aparentemente, el cine diferente es «difícil». Esto no debe traducirse como «elitista». Este cine no se dirige a la famosa «élite intelectual». Si sobre todo hay «un publico habituado», es debido a que no dispone de los medios necesarios para alcanzar un mayor público. (De hecho, es el problema de todo arte diferente). Si es «difícil», es porque exige un cierto descondicionamiento de la percepción. Los realizadores del cine diferente parten de la hipótesis de este descondicionamiento. ¿Pero hasta que punto el sistema comercial permite un descondicionamiento del público? El público mínimo del cine diferente es la respuesta. La única acción posible contra esto, una acción común de los realizadores, de los críticos, de los organizadores, del público interesado en este cine diferente. Para crear nuestros propios circuitos de difusión, para divulgar los textos que soportan nuestro trabajo, una conciencia común de lucha.

¿Pero esta conciencia estuvo en Toulon?

Por el contrario, he aquí un hecho deplorable: la competición, los jurados, los premios, la evaluación, la alta selección de segundo grado (después de aquella que decide sobre la participación de una película) –instituciones ligadas al circuito comercial de ideología reaccionaria subyacente–.

Hay cosas por hacer respecto a todo esto. Aquí algunas propuestas:

1 . Que el festival de cine diferente de Toulon tome mas bien el carácter progresista de un encuentro y de un intercambio, dando por hecho que el objetivo ideal de una manifestación de este tipo sería la de poder reunir a los participantes en torno a una conciencia de lucha común y de buscar las direcciones prácticas en la orientación de esta lucha.

2 . Abolición de la competición. Competición quiere decir evaluación jerarquizada, principio inconsistente políticamente y que en el contexto de una vanguardia artística resulta doblemente absurdo. Cada película, teniendo un enfoque «diferente», es interesante en sí. ¿Según que código se definen los defectos y las cualidades de un trabajo que quiere ir mas allá de los hábitos de la percepción ? Uno de los puntos fuertes de la «diferencia» es que aplasta los criterios previos.

3. En lugar de asistir como jurado y discutir por separado en un rincón, que los especialistas participen en debates abiertos junto a los realizadores y público.

Que dirijan las prácticas, ofreciendo a los jóvenes realizadores lo adquirido gracias a su  experiencia.

Que se incorporen activamente en la manifestación en lugar de ser meros observadores y jueces externos.

En definitiva, que las películas sean vistas como etapas de un proceso creador y no como obras de arte, sobre las que sólo se debe juzgar el grado de perfección. Puesto que el cine diferente toma su fuerza y su significación política cuando se le considera no como un conjunto de obras individuales, donde cada una pretendería adquirir el titulo de «obra maestra», sino más bien como un proceso de pensamiento y de acción, una posición de resistencia y de rebelión frente a un sistema establecido y su ideología. Retomando a Jonas Mekas : «nosotros somos los palestinos del cine» y si los organizadores del festival de «Cinéma différent» de Toulon, los críticos y las cineastas no reaccionamos en común en torno a este tema, Toulon o cualquier manifestación parecida solo será una triste miniatura de las grandes ferias tipo Cannes. Y toda nuestra producción estará condenada a estar recluida en un gueto durante un largo tiempo.

Publicado originalmente en Libération, 13 de octubre de 1976. El título, intraducible en castellano, fue creado en Libération, a partir del artículo de Jonas Mekas publicado unos meses antes. En el original: «Nous sommes les palestinien(ne)s du cinéma». Por razones obvias, hemos optado por mantener el femenino.

Traducción del francés de Basem Al Bacha Fernández.