XCÈNTRIC 2019 (30): HE STANDS IN A DESERT COUNTING THE SECONDS OF HIS LIFE, DE JONAS MEKAS (15)

P. Adams Sitney

Por Jonas Mekas y Pip Chodorov


 


Sin duda, conocí a Sitney en 1961. Vivía en el 515 de la 13 avenida, entre la primera y la avenida A. Programaba película en la época. Había un cine justo al lado, el Charles Theater, entre la 11 y la 12. Era un cine comercial como cualquier otro. La gente que lo llevaba me dijo que lo iban a cerrar, porque no iba nadie, y yo les propuse programar algunas sesiones. Fui así como organicé algunos programas de autor que enseguida atrajeron a la gente. Luego, empezamos con las sesiones libres los fines de semana, en las que cualquier cineasta podía aportar lo que quisiera y proyectarlo.

Dediqué un programa a Marie Menken y Willard Maas, y fue allí donde conocí a Sitney. Sólo tenía dieciséis años, pero ya editaba una revista que se llamaba FilmWise y dirigía un cineclub en Yale. Después de escribir sobre su trabajo, se hizo amigo de Menken y Maas, a lo que yo había conocido mucho antes.

Sitney y yo nos hicimos amigos enseguida. Fuimos juntos a Knokke-le-Zoute, le encargué exposiciones itinerantes en la Film-Makers’ Coop y le propuse inmediatamente que formara parte de Film Culture. A pesar de que sólo tenía dieciocho años, tenía unos conocimientos increíbles, ¡así que tenía que ponerle a trabajar cuanto antes!

Jonas Mekas



Siendo todavía adolescente, Sitney ayudaba ya mucho a Mekas, presentando películas en el mundo entero, editando Film Culture y cofundando Anthology Film Archives. Pero su aportación esencial era el libro que estaba por venir.

Ahora que el vídeo está por todas partes, que es instantáneamente accesible en alta definición con cámaras personales que podemos llevar en la mano, es difícil imaginarse hasta qué punto era limitado el acceso a las imágenes en movimiento hasta hace poco tiempo.

Con el avance de la imprenta a lo largo de los siglos, las imágenes fijas pudieron reproducirse y distribuirse en papel. En el siglo XX, el sonido pudo entrar también en los hogares gracias al fonógrafo, luego a la radio. Pero el acceso a las «imágenes en movimiento» no era democrático.

Hasta los años 50, la mayoría de la gente sólo veía películas narrativas y los boletines informativos, que para los exhibidores locales eran lo bastante interesantes como para mostrarlos. Más adelante, la llegada de la televisión hizo entrar la imagen en movimiento en las casas, pero su contenido era todavía un poco restrictivo. Los tres canales de la televisión comercial tenían una lista muy reducida de programas que pudieran ser financiados por la publicidad, y no era sorprendente que el cine experimental no formara pare de ellos.

Así, para un americano de la posguerra que no vivía en una gran ciudad, el descubrimiento de la existencia de imágenes en movimiento no narrativas sólo podía venir de un libro, y ese libro fue probablemente Visionary Film, de P. Adams Sitney.

Publicado en 1974, Visionary Film fue para muchos el primer esbozo de un mundo desconocido. Algunas otras obras, especialmente An Introduction to the American Underground Film (1967), de Sheldon Renan, estaban ciertamente disponibles, pero fue Sitney el primero que explicó por qué el tema era importante.

Pip Chodorv

Artículo publicado originalmente
en el libreto que acompaña a la edición en DVD de
He Stands in a Desert Counting the Seconds of His Life
editado por Re:voir.

Traducción del francés de Francisco Algarín Navarro.