Nathaniel Dorsky (V): The Visitation

Por Miguel Blanco Hortas y Francisco Algarín Navarro



Video: Miguel Blanco
Montaje y subtítulos: Francisco Algarín Navarro

A Coruña - CGAI / (S8) Mostra de Cinema Periférico
2 de junio de 2011.

Nathaniel Dorsky presenta su película The Visitation en el CGAI, dentro del ciclo El cielo en la tierra, comisariado por Garbiñe Ortega.

The Visitation y Threnody forman Two Devotional Songs.

«Cuando Dorsky tituló su película The Visitation, tenía en mente libros medievales dilucidados sobre las "horas de la Virgen María", en la que la visita de la embarazada María a su prima Isabel, ella también embarazada de Juan el Bautista, ilustran las alabanzas, el servicio ritual por el alba. La emergencia de la luz y su recorrido por encima de la superficie del mundo es el verdadero tema de la película, que parece no tener nada que ver con el encuentro entre María e Isabel. Se abre con el único corte en ángulo inverso que he visto en las películas maduras de Dorsky: vemos a Hiler desde detrás, llevando unas enormes láminas de cristal (que usará para trabajar en una vidriera), seguido de un plano, a través del cristal, de su cara moteada por la luz filtrada, como si examinara el vidrio. Esta apertura única nos recuerda que la cámara de cine es una recámara con una pantalla de cristal construida para preservar las manchas en movimiento de la luz que pasan a través de ella. Hiler ha sido la influencia central de las películas de su compañero desde que los dos se conocieron en la proyección de Ingreen en Nueva York en la Washington Square Gallery en 1964. The Visitation refleja la presunción de Hiler sobre el vidrio como el cine de la Edad Media, el único tema sobre el que ha impartido una conferencia en público. Muchos de los planos monádicos que siguen al motivo introductorio muestran la luz penetrando en la niebla, los ejes de las nubes, su exposición en las ventanas, y en el agua. Muchas rejillas, incluyendo alambradas de tela metálica, extienden la barrera permeable de cristal hasta el reino de los otros objetos. Cuando la película alcanza su clímax, lo lírico parece estar proponiendo, o probando, una serie de imágenes culminantes: el sol moviéndose detrás y por afuera de una formación de una nube que ha adquirido la forma de un corazón o de las alas de un ángel; una joven andrógina toma el fresco en una piscina al aire libre; media luna volando por el cielo de noche; un brillante pescado amarillo en una pecera en un escaparate; y, finalmente, capas de olas aplanadas en un mar deslumbrantemente reflectante desplazándose verticalmente en la pantalla.»

P. Adams Sitney