CORRESPONDÊNCIAS, DE RITA AZEVEDO GOMES

Correspondencia entre Jorge de Sena y Sophia de Mello a propósito de ‘Correspondências’ de Rita Azevedo Gomes

Por Sophia de Mello y Jorge de Sena



Assis, 24 de diciembre de 1960

Querida Sofía,

Es la noche de Navidad, de una Navidad en la que no creo, pero desearía poder hacerlo verdaderamente, por una humanidad que, cada vez más, me parece perdida en su maldad. Y también creo cada vez más que no subsiste nada salvo –y por encima de todo- la confianza que sólo la amistad proporciona y un desesperado amor por la humanidad que al final, en la muerte, un día, se volverá totalmente inútil. Por eso estoy aquí, con Mécia, mandándole a usted y a Francisco, a todos vosotros, mis más afectuosos recuerdos y deseos para un Año Nuevo feliz.

En este silencio de más de un año, en que sólo sabemos el uno del otro indirectamente, en que el terrible trabajo me aisló de todo (aproximándome a todos, como nunca), vosotros siempre estuvisteis presentes en mi mente. ¿Pero qué hizo durante este tiempo, Sophia? ¿Qué publicó? Y Francisco, ¿qué hace? ¿Y cómo va vuestra vida? Escriban, diciendo y contando, de Portugal no os pregunto, porque seguramente sepa yo más aquí de lo que vosotros podéis saber ahí.

Sophia, va a recibir un largo ensayo, una conferencia que realicé en esta Facultad, después de la tesis en el Congreso de Crítica, en Recife, que ahora se está convirtiendo en una especie de prestigio que no consigo aceptar si no pienso en todos vosotros. Se publicarán aquí Poesia-1 y mis cuentos en un volumen. Ya salieron de aquí los ejemplares con las dedicatorias que os envié. Parece que Atica va a publicar un volumen de ensayos, en el que se incluye la tesis de Bahia, a cuya lectura asistieron en el C.N.C. Nunca trabajé ni produje tanto: espero que todo eso os lleve también la presencia de mis recuerdos.

De vez en cuando surge la poesía. E, inesperadamente, hace dos o tres días, aquella serie de largos poemas sobre pinturas y otras analogías, creo que los leíste antes de marcharte; se incluyó una Pietá de Avignon. Al final, vivo una vida encerrada en la literatura, esa vida que nunca pude tener Brasil me la ofrece como si fuera una cátedra: un Brasil que será la única garantía de la independencia portuguesa cuando en el derrumbamiento que nos guste o no se avecina, los españoles vuelvan a la idea federativa de la que ya hablan por aquí, desde Estados Unidos a Argentina. Un Brasil que es la hipótesis, aunque completa y libertaria, de todos los vicios y defectos portugueses: para quien quiera comprender cómo florecen aquí esos defectos, convertidos en una manera de ser cordial y generosa, en una libertad que llega a convertirse en licencia, ¡pero que incluso como licencia para robar y matar resulta inestimable!

Para usted, un gran y querido abrazo de Mécia y del siempre suyo,

Jorge


Lisboa, 20 de marzo de 1961

Querido Jorge,

Muchas gracias por la Poesia y por las Andanças do Demónio. Su poesía reunida se ve mejor. El libro medio una extraordinaria impresión de grandeza. Una grandeza que es estilo, precisión, exactitud, fuerza, construcción, y, sobre todo, testimonio, mirada frontal, entereza, coraje.

En Perseguição, que me mandó en 1943, están subrayados dos versos de «Andante»:

«Sobre-me sempre a destino a minha vida»

y

«As crianças nascem com uma coragem que perdem».

Este último verso está en el centro de su poesía. En toda ella hay una especie de testimonio del poeta y el hombre que no pierde el valor con el que nació.

Leí su libro con una mezcla de entusiasmo y de aguda tristeza: entusiasmo porque el libro es maravilloso; tristeza porque cada vez más veo y pienso como aquí casi todos y casi todo, no lo merecen. Hace unos días estuvo aquí Menez, que compró su libro y se quedó maravillada. Me pidió que se lo dijera.

Incluso para las personas que como ella y como yo ya conocíamos bien su poesía, el libro resulta sorprendente. Todo creció adquirió su imagen completa. Su poesía reunida aparece con una densidad sin repetición y sin desfallecimiento, en una unidad construida punto contra punto, desde la primera hasta la última palabra.

Que esta unidad haya sido vivida y «existida» es lo que me maravilla. En el libro hay un asombroso «fazer face» que es el testimonio de un mundo en el que la poesía fue la única libertad en la que el poeta fue llamado a asumir todo su destino.

Mandé su libro a Maria Helena Vieira da Silva, porque ella le admira mucho y creo que es una de las personas que entenderá toda la grandeza de esta Poesia-1.

Gracias también por su libro de cuentos. El cuento que prefiero es Atlântico, cuyo ambiente es extraordinario, que trata del barco, del mar, de los hombres, de la amplitud del mundo, viviendo asombrosamente más allá de la historia que se cuenta. Ha creado un momento suspendido en medio del tiempo, en medio de la noche, en medio del mar.

Del primer cuento, que tiene cosas buenas, creo que no desarrolló el tema por completo.

No comprendo muy bien el sentido del segundo cuento. En verso no necesito comprender las cosas, pero sí en prosa. En este no consigo comprender nada más allá de la imagen del mar y de la solidez. No comprendí lo que era aquel pez. Me gustó Janela da Esquina y me encantó Campanha de Rússia, muy amargo frente a esa realidad mezclada con los espíritus.

Gracias por su carta de Navidad que se cruzó con la mía que espero que recibiera. Os echo mucho de menos, son recuerdos que crecen con el tiempo. Pero gracias a Dios estamos bien.

Le pido que me diga verdaderamente si puedo contar con su colaboración para la Revista, en la crítica, todos los meses.  Y le pido un poema para el primer número. Han tardado los permisos, pero creo todo debe estar a punto de resolverse. Es absolutamente necesario contar con un poema suyo para el primer número. Me gustaría que fuera un poema largo. En caso de que no quiera hacer crítica de poesía brasileña, ¿sabe quién lo podría hacer?

Mi idea era ésta: que la crítica de la poesía brasileña la hiciera usted y la de la prosa Casais. O quizá prefiera usted hacer la crítica de prosa y Casais la de poesía. Todavía no escribí a Casais Monteiro porque esperaba su respuesta. Me gustaría muchísimo que Casais y usted fueran colaboradores regulares de la revista, pero necesito su respuesta, pues una vez se consigan las licencias de P.I.D.E. para la revista, es preciso empezar a trabajar en el primer número.

También se podría hacer así: usted podría encargarse de la crítica de prosa y de la poesía publicada en S. Paulo y Casais de las publicaciones de Río, ¿qué opina? No sé si al final le conté que en lugar de hacer una nueva revista, lo que se hizo fue hacer una nueva Litoral, cuyos derechos siguen siendo propiedad de Mário Silva. Así es más fácil conseguir los permisos necesarios. Mi idea sería intentar reunir en la revista lo que queda de la consciencia, de la lucidez y del espíritu creador en este terrible momento de inconsciencia, de ceguera y propaganda. Por eso su presencia es para mí extremadamente importante, fundamentalmente necesaria.

En el mismo correo llegará el libro.

Mando un gran abrazo para usted y para Mécia lleno de recuerdos de su gran amiga,


Sophia


Traducción del portugués de Francisco Algarín Navarro.

Publicado originalmente en Sophia de Mello Breyner y Jorge de Sena.
Correspondência. 1959-1978.
Ed. Guerra & Paz. Lisboa, 2006.